Recientemente los profesionales de las TIC hablan mucho del tema de la continuidad del negocio y de la recuperación ante desastres, y no es para menos, cada vez son más organizaciones, instituciones, empresas privadas y gobiernos que dan una mirada a este tipo necesidad. ¿Necesidad? Si, dije necesidad. La razón es que uno de los activos más importantes que deben protegerse dentro de una institución son los datos, la información. Esta información puede llegar a ser invaluable y puede tomar años su recuperación, incluso puede que ésta no se logre recuperar por completo.
Imaginémonos por ejemplo una institución del gobierno como el consejo electoral que tiene los datos de todos los ciudadanos, que saben nuestras direcciones, quienes son nuestros familiares, los números de teléfono para contactarnos, el distrito o región a la cual pertenecemos y donde deberíamos poder votar. Toda esta información es de vital importancia, perderla implicaría años de inversión en todo tipo de recursos. O imaginémonos algo todavía más delicado como la información de seguridad social de los trabajadores, donde se llevan las estadísticas detalladas de los aportes efectuados por las empresas y empleados, información valiosa que determina lo que debes recibir cuando te jubiles. Si hablamos de empresas privadas, el perder información causaría un gran impacto en sus operaciones y por ende una gran pérdida económica.
Es por todo esto que se hace imperativo y casi obligatorio que las empresas tomen ciertas medidas para prevenir este tipo de desastres, tener planes de contingencia y desarrollar planes de recuperación. Esto es muy similar a un seguro, parece que no lo necesitas y lo ves como un gasto, pero cuando sucede un incidente sientes que te salvaron la vida y ahorras mucho dinero.
De manera tradicional los profesionales de las TIC toman ciertas medidas en dependencia de los recursos con que cuenten como hacer imágenes de servidores, respaldar las bases de datos y guardan estos respaldos a discos o cintas. Sin embargo, hasta este punto, si ocurre un incidente o desastre de gravedad puede que ni los respaldos se puedan salvar, por ejemplo un terremoto, un incendio o una inundación. Si ya tenemos una política de respaldos lo siguiente sería subir esos respaldos a la nube, hay muchas empresas que proveen este tipo de servicios. Las más conocidas y populares son AWS, Google Cloud y Microsoft Azure a precios muy competitivos en temas de almacenamiento. Otra opción es tener una infraestructura híbrida donde combinas On Premise y la nube. Y una tercera opción sería emigrar su infraestructura totalmente a la nube aunque esta última conlleva a tener una excelente conexión a internet preferiblemente redundante o tener más de un proveedor.
Si contamos con poco presupuesto, podemos tomar alternativas digamos más comerciales, pero funcionales, como comprar almacenamiento en Dropbox, Google Drive o OneDrive, tal vez no sea la mejor práctica pero para un usuario común incluso para la mayoría de las Pymes sería más que suficiente.
En cuanto a aplicaciones o softwares que te facilitan estas tareas de respaldo y recuperación existen muchos en el mercado, nosotros recomendamos Veeam Backup & Recovery. Es una solución integral, multiplataforma con versiones desde free hasta Enterprise, la cual facilita el trabajo para los expertos en TIC.
Finalmente les diré que una buena política de respaldos, de contingencia y de recuperación ante desastres asegurará la continuidad de su negocio con tiempos de recuperación cortos, sin pérdida de datos incluso sin ningún tipo de corte en los servicios de IT.
Datos del autor
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Howard González, ingeniero en computación con especialización en tecnologías de la información, master en administración de empresas con especialización en Project Management, más de 16 años de experiencia en tecnologías de información, Gerente Fundador de IT Solutions Expert y consultor de Kaizen Consulting Services. |



